Cuidados en el sexo anal

El sexo anal por años se ha considerado como un tema tabú, sin embargo, al día de hoy el número de parejas que se atreven a innovar en este campo es cada vez mayor. Aquí algunos consejos y recomendaciones si deseas iniciarte en este arte amatorio.

Entre las razones fisiológicas que justifican su práctica sin complejos ni riesgos, están las que dicen que durante el acto sexual se ponen en funcionamiento todos los músculos orgásmicos y todas las terminaciones nerviosas del aparato urogenital, incluyendo el ano. El borde bien estimulado se convierte en una parte muy sensible. Aún sin penetración, con caricias, se puede disfrutar muy bien de este sitio.

Sensibilización

Por un lado está claro que la abertura de los esfínteres es mucho más estrecha que la de la vagina aunque sí es un mito que siempre debe doler. El dolor es indicativo que el ano no está relajado y necesita mayor estimulación.

Todo se basa en hablarlo así que no dudes en conversar abiertamente con tu pareja sobre practicarlo o no. Es importante que ambos se sientan cómodos al hacerlo y estén tranquilos al practicarlo. Está claro que entre mayor excitados estén, más dispuestos estarán para probar cosas nuevas.

Práctica constante

Para el sexo anal los juegos previos son muy importantes, las caricias entonces prepararán el terreno para la penetración, además de una adecuada lubricación. La pareja puede comenzar con besos y roces en la zona, mientras tanto también es recomendable acariciar el clítoris.

Por último, todas las posturas sexuales se pueden practicar analmente, solo es cuestión de hacerlo con suavidad y una vez acostumbrados, pueden comenzar a hacerlo un poco más fuerte. Lo importante es que estén cómodos y puedan disfrutar de la experiencia.

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